
¿Por qué los soportes para toallas de infrarrojos son la mejor opción?
Si alguna vez ha intentado calentar un área grande y abierta donde se guardan las toallas, sabrá lo difícil que es. Se aumenta la temperatura del aire, pero el calor se dirige directamente hacia el techo. Para cuando uno logra tomar su toalla, sigue teniendo frío. Es frustrante.
Por eso hemos optado por utilizar ondas infrarrojas de corta distancia. En lugar de tratar de calentar todo el aire de la habitación –lo cual es inútil–, las ondas infrarrojas concentran el calor directamente en la tela de la toalla y en la piel. Es como estar bajo la luz del sol en un día frío.
Calor, al instante.
Los soportes tradicionales llenos de agua son lentos. Hay que esperar 30 minutos o más para que el agua esté tibia. Con las ondas infrarrojas, no hay necesidad de esperar; el calor se genera en cuestión de segundos.
Hemos diseñado estos dispositivos para crear una “zona cálida”. Se siente como estar en un hotel de lujo, pero no hay necesidad de calentar todo el edificio solo para secar unas pocas toallas.
Detalles sobre los componentes
Utilizamos elementos de cuarzo o halógeno de alta potencia, ya que pueden funcionar bien en ambientes húmedos sin problemas. También los recubrimos para garantizar que el calor llegue directamente al agua y a la tela, evitando así el desperdicio de energía.
Pero hay algo importante: estos dispositivos consumen bastante energía. Si coloca varios de ellos en una misma habitación, no basta con conectarlos; debe asegurarse de que su sistema eléctrico pueda soportar la carga máxima, de lo contrario, los interruptores se apagarán cada vez que el sistema se active.
Configuración y mantenimiento
Lo mejor es que estos dispositivos son reemplazables sin problemas. No hay necesidad de lidiar con bombas, tuberías o conexiones complejas. Eso significa que no habrá fugas y la instalación será mucho más sencilla.
También utilizamos conectores reforzados. En lugares con alta humedad, las conexiones normales suelen quemarse, pero estas están hechas para durar.
Para evitar que su factura de electricidad suba, conéctelos a un sensor de movimiento o a un temporizador. De esa manera, solo funcionarán cuando realmente haya alguien allí para disfrutarlos. Simples.