
La realidad de la calefacción exterior
Hablemos de la calefacción exterior. Aquella que realmente puede funcionar en condiciones reales.
Fabricamos calentadores por infrarrojos diseñados para uso en exteriores y baños, ya que los calentadores normales dejan de funcionar cuando se mojan. Estos dispositivos están hechos para resistir la lluvia, el vapor y los cambios bruscos de temperatura. Pero un índice IP en la etiqueta no es suficiente. Por eso sometemos cada unidad a pruebas rigurosas de envejecimiento en condiciones de calor y humedad extremos, para asegurarnos de que los sellos y componentes internos sigan siendo sólidos año tras año.
Potencia, sencillamente
Nuestros calentadores utilizan tubos de halógeno de onda corta, con una potencia de aproximadamente 2500W. Esa potencia permite una calefacción rápida y focalizada, calentando solo la zona necesaria, sin desperdiciar energía en toda la habitación.
Funcionan a 400V, una tensión industrial estándar que permite usar cables largos sin que haya pérdidas de voltaje. El tubo mide 300 mm de largo: lo suficientemente compacto como para adaptarse a espacios reducidos, pero lo suficiente largo como para distribuir el calor de manera eficaz.
Por qué son importantes los materiales
El núcleo del calentador es un tubo de cuarzo. ¿Por qué? Porque mantiene su estabilidad incluso cuando la temperatura varía, y puede soportar encendidos y apagados frecuentes sin romperse.
Dentro del tubo, el elemento halógeno mantiene una salida constante a lo largo del tiempo. No hay atenuación de la luz, como ocurre con los filamentos más baratos.
También está el conector R7s. Es un conector fiable, fácil de conectar y que permanece conectado incluso cuando hay vibraciones. Y ese sellado IP65… no se trata solo de una junta. Todo el diseño evita que el agua penetre desde cualquier dirección.
Dónde destacan y qué debemos tener en cuenta
Estos calentadores se utilizan en baños, entradas exteriores y zonas industriales semielaboradas. Gracias al sellado IP65, se pueden instalar justo donde llega el agua, sin necesidad de un recinto adicional.
Pero al concentrar 2500W en un tubo de 300 mm, se genera un calor considerable en esa área. Por eso es necesario contar con un sistema de enfriamiento adecuado. Los componentes de montaje también deben ser seleccionados cuidadosamente para soportar el aumento de la temperatura ambiente.
Nuestras pruebas de envejecimiento confirman que los sellos y componentes electrónicos pueden resistir tales condiciones. Así, el calentador que instalamos hoy seguirá funcionando bien en dos años.
La prueba que nos da confianza
Realizamos pruebas de envejecimiento en condiciones de calor y humedad extremas, antes de que cualquier unidad salga de la fábrica. Es la única forma de asegurarse de que un calentador con certificación IP65 esté realmente listo para funcionar en condiciones reales.
Dentro de la cámara de envejecimiento, los calentadores funcionan continuamente bajo altas condiciones de humedad y temperatura. Observamos la estabilidad de la salida de calor, comprobamos si hay condensación dentro del tubo y aseguramos que los conectores sigan firmes.
Un calentador que pasa esta prueba merece ser considerado como una solución confiable para aplicaciones en exteriores y baños. Así es como podemos garantizar la calidad de nuestros productos.